COMO CORTAR TUS UÑAS SEGÚN SU FORMA: LA CLAVE PARA PREVENIR PROBLEMAS EN LOS PIES

¿Por qué es importante adaptar el corte de uñas a su forma?

Recortar las uñas parece una acción simple y habitual, pero si se hace de manera inapropiada puede causar incomodidad, dolor e
incluso problemas como las uñas encarnadas (onicocriptosis). Desde la podología entendemos que la forma y la textura de la uña afectan directamente la manera en que deben cortarse, y no todas las uñas requieren el mismo tratamiento.

Asimismo, aspectos como la firmeza de la uña, su forma y su tamaño afectan laaparición de enfermedades de las uñas, especialmente en individuos que practican deportes, en adultos mayores o en aquellos han tenido problemas previos con las uñas.
Tipos de uñas y cómo cortarlas correctamente:

Uñas ovaladas: Son uñas con bordes libres suavemente redondeados.
Cómo cortarlas: Corte recto suave, respetando la curvatura natural. Evitar redondear en exceso los laterales. Limar ligeramente los bordes para evitar
picos.
Consejo profesional: Son las uñas que menos problemas suelen dar si se mantienen a una longitud adecuada.
Uñas cuadradas: Presentan bordes distales rectos y ángulos marcados.
Cómo cortarlas: Corte recto, sin invadir los laterales. No redondear los extremos. Mantener una longitud suficiente para que la uña no se introduzca en el surco.
Importante: Este tipo de uña suele ser más estable, pero un corte demasiado corto puede favorecer la presión del calzado sobre el borde ungueal.
Uñas redondas: El borde libre sobresale poco del lecho ungueal.
Cómo cortarlas: Corte recto y conservador. Evitar cortes profundos. Limar solo si existen irregularidades.
Advertencia: Son más propensas a encarnarse si se recortan demasiado o se redondean los bordes.
Uñas en forma de pico: Presentan un recorte excesivo en los laterales.
Cómo cortarlas: Evitar seguir la forma en pico. Igualar el borde libre dejando la uña recta. No profundizar en los laterales.
Recomendación: Este tipo de corte suele ser la causa directa de onicocriptosis. Si es habitual, conviene valoración podológica.
Uñas rectangulares-ovaladas: Son uñas más largas, con extremo distal ovalado.Cómo cortarlas: Reducir la longitud progresivamente. Mantener el borde recto
con ligera adaptación distal. Controlar el crecimiento para evitar presión
anterior.

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¿Influye la dureza de la uña?


Sí. Las uñas pueden ser blandas, medias o duras, independientemente de su grosor. Las uñas más duras y resistentes suelen sufrir más cortes inadecuados
y presiones repetidas, en cambio las uñas suaves se deforman fácilmente, lo que puede provocar quiebres o desprendimientos parciales

Por lo tanto, no solo importa la forma, sino también la consistencia de la uña, un aspecto que se valora en la consulta podológica

Recomendaciones finales desde mi experiencia profesional como podóloga:


- Utiliza siempre material limpio y específico para uñas.
- Corta las uñas en línea recta, sin apurar.
- Evita “escarbar” los laterales.
- No todas las uñas deben cortarse igual.
- Ante dolor, inflamación o cambios de color o grosor, acude al podólogo.


En conclusión, cortar correctamente las uñas no es solo una cuestión estética, sino una medida clave de prevención en la salud del pie. Adaptar el corte a la
forma y características de cada uña reduce significativamente el riesgo de lesiones y mejora el confort en el día a día. Si tienes dudas sobre el cuidado de tus uñas o notas alguna molestia, nuestro equipo de podología estará encantado de ayudarte.

Referencias bibliográficas:

Baran R, Hay R, Haneke E, Tosti A, Piraccini BM. Onicomicosis: aproximación actual al diagnóstico y tratamiento. Londres: Martin Dunitz; 2001.

Dawber RPR, Baran R, De Berker D. Enfermedades de las uñas. Madrid: Editores Médicos; 2000.

De Berker DAR, Baran R, Dawber RPR. Manual de enfermedades de las uñas y su tratamiento. 2ª ed. Barcelona: Editores Médicos; 1999.

Fleckman P. Anatomy and physiology of the nail. Dermatologic Clinics. 1985;3(3):373–381.

Langford DT, Burke C, Robertson K. Risk factors in onychocryptosis. British Journal of Surgery. 1989;76(1):45–48.

AUTORA: ROCIO ROMERO HUERTAS (PODÓLOGA)